El Obispo llega a nuestro colegio


PHOTO-2018-05-24-15-01-35PHOTO-2018-05-24-15-01-22PHOTO-2018-05-24-15-01-21PHOTO-2018-05-24-15-01-28 PHOTO-2018-05-24-15-01-26 PHOTO-2018-05-24-15-01-25PHOTO-2018-05-24-15-01-34 El pasado 24 de mayo, el Obispo de Málaga, Don Jesús Esteban Catalá Ibáñez, llegó a nuestro colegio, con motivo de una visita pastoral en el arciprestazgo de San Patricio, al cuál pertenece la parroquia Virgen del Camino, con la que este centro está vinculado.Vino a tener un encuentro con el colegio como pastor de la Iglesia.

Estaba previsto que entrara por la puerta de nuestra guardería, pero entró por la puerta principal. En primer lugar, tuvo una reunión con el equipo directivo.

Más tarde, las alumnas del periódico, Cristina Gutiérrez, Carla Jiménez, Fabiola Montiel e Isa Moyano, le hicieron una entrevista al señor Obispo que posteriormente podrán leer. Esta entrevista tuvo lugar en la Sala de Juntas, donde pudieron estar presente la directora, el subdirector, el jefe de estudios, la profesora Pili Elices, la seño Beatriz Jiménez y las alumnas ya nombradas. También estuvieron los acompañantes del Obispo, que fueron dos párrocos, Leopoldo y el párroco de la parroquia de la Luz, secretario del Obispo y Tomás y Juan de Dios.

Después, hicieron una visita por el colegio e incluso entraron en algunas clases. Para terminar, se reunieron en el salón de actos con los alumnos/as de 3º de la E.S.O

A continuación, os detallamos la entrevista que tuvimos el gran honor de poder hacerle:

Hemos visto su biografía, y dice que usted nació en Valencia ¿cómo es que acabado siendo obispo de Málaga? (Fabiola Montiel)

Pues muy fácil, porque cuando a uno lo nombran obispo, sea de donde sea, El Papa puede trasladarte a cualquier sede de España. A un italiano si lo hacen obispo pueden mandarle desde Nápoles hasta el Fiu, al norte de Italia, pues en España igual. Nosotros no funcionamos por regiones, sino que la Iglesia al ser universal, puedes ejercer el ministerio en cualquier parte, igual que hay sacerdotes que se pueden ir a Japón o a Latinoamérica o al cono Sur de África a ser misioneros. La universalidad de la Iglesia marca esta característica.

Usted ingresó a los 11 años en el seminario diocesano en Valencia, ¿quién le ayudó a tomar esta decisión? y ¿le apoyaba su familia? (Cristina Gutiérrez)

A ver, a los 11 años igual que me imagino os ocurre a vosotros, querréis ser algo ¿no? habréis pensado ya en qué ser. Pues yo tenía ya un hermano mayor, que era varón, que estaba en el seminario e iba a ser cura. Nos llevamos nueve años, entonces la presencia suya en el seminario para ser sacerdote fue uno de los motivos que, a mí, digamos que me impulsó a ir al seminario, ese fue el primero. Otro era que yo fui monaguillo y le ayudaba al párroco, con el que tenía mucha confianza, y me asignaba tareas etc. Y ayudándole al párroco, pues también sentí esa llamada a hacerlo como él. Pero el ser cura no nace a los 11 años, el ser cura, según me dicen mis hermanos mayores, ya quería ser cura desde que tenía 5 o 6 años. Y por tanto eso venía de antes. Después cuando expresé esta voluntad de ir al seminario para ser sacerdote, mi familia contentísima. Ya tenían a otro hijo en el seminario e iba un segundo hijo, éramos seis, cuatro varones y dos mujeres, y la familia encantada. Después mi hermano mayor cuando yo entré se marchó, y ha hecho su vida aparte pues no es cura. Así que a veces yo pensaba que el señor llamó a mi hermano, lo tuvo nueve años en el seminario, para que yo entrara, y cuando yo entré el otro se marchó, pero me abrió el camino.

¿Ha hecho usted algún viaje de misionero? (Carla Jiménez)

De misionero no, no porque no pertenezco a una congregación de misiones. Pero sí que he hecho viajes, que se pueden llamar misioneros, acompañando al Papa Juan Pablo II, ahora santo, en tres viajes a África. Yo estuve trabajando en el Vaticano 10 años, con el Papa, bueno en una secretaría, digamos en una oficina. Una secretaría que se llama el sínodo de los obispos.

Ese sínodo que va a ver ahora en octubre para los jóvenes. El Papa hizo tres, hizo un sínodo para obispos africanos, en los años 90, y en preparación a ese sínodo, el hizo tres viajes a África a tres naciones de lenguas distintas. Fuimos a Costa de Marfil, fuimos a Angola y a otro país, a Uganda. Uno de lengua portuguesa, otra francesa y otro de inglesa. Entonces le acompañé a esos viajes África y para mí fue una experiencia muy importante y digamos muy misionera, porque yendo con él te metes en sitios, bueno…  Yo tengo en la retina la imagen del primer país que fue Angola, cuando terminó el viaje entraron en guerra, es un país muy pobre. Nosotros íbamos por la carretera en un convoy de coches, en una parte y otra estaba llena de niños de siete u ocho años hasta gente adulta, sin zapatos o con simples chanclas.  En las cunetas había agua casi negra, ya que pasaba agua de cloacas y los chavales metían los pies allí dentro.  Cuando pasábamos, aplaudían al Papa, yo iba dos o tres coches más atrás de donde iba el Papa, y mirando los ojos de esos chavales, con una sonrisa y con una alegría, que para mí era incomprensible. Con lo míseros que están viviendo y tienen una alegría, una transparencia y una luz en sus ojos… por lo que aún recuerdo perfectamente esa imagen. Fue una experiencia cortita pero muy intensa.

Bueno la siguiente pregunta prácticamente ya la ha respondido porque era que si había tenido relación con el Papa y en qué eventos, si no quiere contar algo más… (Carla Jiménez)

A ver, he conocido personalmente a cuatro Papas, al Papa Pablo VI que solamente lo vi pasando a unos 2m de mí, yo estaba recién ordenado de cura y estuve en Roma haciendo un trabajo y entonces con ese no hablé, digamos, personalmente. Después a Juan Pablo II, con el primero no, porque estuvo un mes y ni me enteré prácticamente. Juan Pablo II con el que he tenido muy buena relación, 10 años estuve trabajando con él y esto de los viajes ha sido una cosa un poco especial, pero teníamos sínodos, que son una reunión de trabajo de unos 250 obispos de todo el mundo, elegidos en gran parte por las mismas conferencias episcopales de los países y durante un mes de trabajo. Durante ese mes de trabajo desde las 9:00 de la mañana hasta las 7:00 de la tarde, con la comida y tal, el Papa estaba prácticamente allí. He tenido con él muy buena relación, he comido en su casa, en su mesa, varias veces con otros sacerdotes y obispos, hemos viajado y rezado juntos. Con el que fue después, Benedicto, nos conocimos siendo él cardenal porque venía a las reuniones donde yo trabajaba, en una mesa larguísima,  allá [señalando a una parte de la mesa] se ponía el cardenal presidente que era mi jefe, todo lleno de cardenales y obispos, unos 15 y ahí donde estáis vosotras nos pondríamos dos curicas, o un norteamericano y un servidor, o un inglés y un francés… Éramos dos haciendo lo que está haciendo José Luis, oír, ver, callar y anotar. (Entre risas) Hacíamos de secretario como está haciendo él. Y en esas reuniones el cardenal Ratzinger, entonces ocupaba su lugar propio, mientras venía estábamos ahí, y durante muchos años estuvimos en reuniones de trabajo, después lo hicieron Papa y nos reconocíamos porque, además, muchos días, en la Plaza de San Pedro, nos cruzábamos de camino al trabajo, a las ocho de la mañana y nos encontrábamos a la mitad. Nuestro saludo era: yo le decía “Buongiorno eminenza” y él me contestaba “Buogiorno mio signore”. y después cuando fue papa se acordaba del trabajo y de nuestro saludo. Y con el Papa actual, Francisco, nos conocimos en el 2001 en uno de esos sínodos, yo trabajaba allí como cura y el tenía un cargo en ese sínodo, entonces era cardenal, que por cierto a mi me parecía un hombre muy serio (entre risas), lo dicen todos. Ahora ya siendo Papa es la alegría personificada y nos hemos encontrado ya en algunas celebraciones. Así, que he conocido, hablando y participando a los tres últimos Papas, eso ha sido un regalo, no es por mérito de nada.

Si tuviera que elegir una nueva profesión, estamos segura de que elegiría la misma, pero si no pudiera estar relacionada con la Iglesia, ¿Cuál elegiría? (Isabel Moyano)

Mi vocación ha sido siempre estar con las personas, yo tengo una vocación a la docencia, me gusta ser profesor, he sido durante unos años de cura profesor de religión, por tanto, mi vocación es a la enseñanza y otra vocación es que hubiera sido también médico. Entonces juntando las dos, la mejor es ser cura, (risas de todos los asistentes) porque es enseñante, maestro y eres médico, entre comillas eres médico espiritual. Y profesionalmente hubiera ejercido de psicólogo, porque soy licenciado en psicología, especialidad en educativa y clínica. Con lo cual, si yo no fuera cura, tendría como trabajo ejercer como psicólogo, como profe y ya como médico cada vez me cae más lejos, porque la medicina avanza mucho. ¿He centrado la pregunta?

Si, muchas gracias por atendernos y darnos esta oportunidad de hacerle esta pequeña entrevista

 Alumnas del periódico

Cristina Gutiérrez

Carla Jiménez

Fabiola Montiel

Isa Moyano